Sábado con sol y buena temperatura = misma idea toda la ciudad.
Nosotros fuimos a hacer la versión extendida de la celebración del cumple.
La latinada, asombrosamente muy puntual, llega al baile. Debo mencionar que a los diez minutos llegó otro tropel del latinos con profundo gusto por el reggaeton a todo volúmen.
Asado eran los de antes :P. El asunto comenzó muy abajo, dos muslitos de pollo para los que no disfrutan de la carne roja, UNA salchicha de soja (sí, acá se inventó ese sacrilegio) para la vegetariana y verduras para los herejes.
El río Isar, con los cajones de birra y esos bichos horribles llamados cisnes.
Arrrrde!!!. El mini grill super poderoso que se la banca un fardo. Eso era hasta que yo perdí los tornillos cuando lo desarmamos.
Que wurst ni ocho cuartos, choriZo con zeta de Ezpaña. El primer pedazo de carne decente de la tarde. Traído por José desde el marcado mediterráneo de la ciudad, que a su vez lo trajo de la mutter land.
Presentes alemanes para Fedex.
El corazón de alemania para el rubio. Bueno, en realidad eran dos y eran de cordero.
Impresionantes y de efecto impresionable.
Invasión. Al borde del río esperando que un niño maravillo (por no decir diabólico) les tirara pan como lo estuvo haciendo tooooda la tarde.
La descendencia latinoalemana que hará de este país un lugar con menos gente dura para el baile.
1 comentario:
Quedó un lindo foto reportaje. Las palabras justas, las imágenes adecuadas.
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