Me ha llevado un año y diez meses pisar por primera vez, un campo de concentración en Alemania, finalmente el martes pasado cuando Munich nos regaló uno de los pocos días calurosos, con mi amiga Ulla improvisamos esa mañana un viaje en bicicleta hasta Dachau, al noroeste de la ciudad. Desde mi casa en total son cerca de 23 km., de los cuales hice 8 km. sola hasta la estación Allac donde me encontré con mi tandem y desde allí pedaleamos juntas hasta el Museo Conmemorativo del Antiguo Campo de Concentración en Dachau.
En 1933, pocas semanas después de que Hitler fuera nombrado como canciller (Reichskanzler) de Alemania, se creó en Dachau el primer campo de concentración del país que estuvo destinado a los presos políticos, el cual, con la especialización de los métodos de violencia se convirtió en modelo para todos los campos de concentración posteriores que se extendieron por europa.
Durante los años de su duración fueron recluídas más de 200.000 personas de distíntos países y murieron ahí más de 43.000 hasta que las tropas norteamericanas liberaron a los sobrevivientes, en abril de 1945.
Desde afuera puede verse un largo paredón que aún conserva arriba una alambrada oxidada con los vestigios de la electrificación, el ambiente, todo, es gris y concuerda a tono perfecto con la sensación de angustia que se experimenta. Adentro hay una gran explanada (patio de revista) donde formaban los presos para el control diario mirando en dirección a lo que era el Complejo de Intendencia, en cuyo techo se encontraba escrito en letras grandes un mensaje de la SS para los reclusos: "Hay un camino hacia la libertad. Este pasa por la obediencia, la honestidad, la limpieza, la sobriedad, la aplicación, el orden, el sentido de sacrificio, la sinceridad y el amor a la patria". Partiendo desde ahí se puede visitar una barraca donde dormía la gente, sólo se ha reconstruído una (cuando se inauguró el museo en 1965 por iniciativa de los sobrevivientes) pero aún puede apreciarse atrás de ésta los cimientos alineados de las filas y filas de barracas donde durmieron miles y miles y miles de personas.
Hicimos el recorrido a la inversa, primero por la barraca y alrededores, luego fuimos por fuera del recinto, un lugar que era accesible solo para los miembros de la SS, donde permanece el crematorio (creado a causa del creciente número de muertos) y una cámara de gas para una matanza en gran escala, de la cual se estima no fue utilizada como estaba previsto.
Aunque el antiguo campo de concentración está lleno de contingentes de turístas y jovenes estudiantes de las escuelas secundiarias, no sólo alemanes, sino también ingleses, españoles, franceses y cada lugar es ocupado por un grupo en círculo escuchando un guía, Dachau se siente como la desolación absoluta.
Las fotografías de los muros van hablando del pasado, de la historia, cómo se fueron produciendo los eventos políticos y sociales que dieron lugar a la segunda guerra mundial, un relato que se enlaza en el museo, con la recreación de la vida dentro del campo hace más de 64 años. Ponerle rostros y gestos a la atrocidad nos hace abrir los ojos y cubrirnos la boca con la mano para tapar el espanto, tantas muertes, tanta violencia, tanto horror, una reacción previsible y necesaria.



(De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo)
1. Camino a Dachau.
2. Vista de la ciudad desde el mirador del castillo local.
3. Entrada del campo de prisioneros.
4. Cimientos de las barracas y la fila de álamos plantados por los reclusos.



1. La torre de la Municipalidad (Rathaus) en el centro de Munich, con la bandera del partido Nazi.
2. En el patio de revista, por la mañana y por la tarde los presos formaban filas donde muchas veces, si faltaba un prisionero tras algún intento de fuga, debían quedarse sin moverse por horas.
3. Propaganda política de los años 30 con la inscripción "Nuestra última esperanza: Hitler".
4. El crematorio que comenzó a funcionar en 1940.



1. El trabajo de los prisioneros estaba dividido en la construcción de barracas y mantenimiento del campo (dentro del recinto) y los trabajos de agricultura alrededor de Dachau.
2. "Tu no tienes derechos, eres deshonroso e indefenso. Eres un montón de mierda y así es como serás tratado", mensaje del líder Josef Jarolin (jefe de la dirección de protección y custodia del campo) a los nuevos prisioneros en Dachau.
3. La calle central del campo y a los costados las barracas. Era el lugar de encuentro de los reclusos durante el trabajo y las pocas horas libres.
4. A Dachau por iniciativa del partido Nazi llegan artístas conocidos de la época.




1. El búnker, era dentro del campo de concentración un lugar central del terror. En el patio se llevaban a cabo las sanciones y fusilamientos. Estaba destinado principalmente para "prisioneros especiales" que eran, por lo general, figuras famosas (dirigentes políticos opositores al regimen Nacionalsocialista o importantes generales enemigos capturados en los enfrentamientos, músicos, comediantes u otros artístas disidentes). En la celda número seis fue recluído durante cinco años, Georg Elser, conocido por el intento de asesinar a Hitler y miembros importantes del partido Nazi, con una bomba puesta en la cervecería Bürgerbräukeller en Munich en el año 1939. El día del atentado, Hitler terminó su discurso y se retiró del lugar diez minutos antes de que la bomba explotara. Elser huyó pero fue detenido en la frontera Suiza, tras las torturas terminó confensandose autor de los hechos pero Hitler decidió no matarlo, convencido de que era una conspiración y no la simple decisión de un carpintero opositor. Finalmente fue fusilado 45 días antes del suicidio de Hitler.
2. Luego de doce años de funcionamiento, el 29 de Abril de 1945 las tropas Norteamericanas llegan a Dachau y liberan a los prisioneros.
3. Georg Elser tiempo antes del atentado a Hitler.
4. Monumento que simboliza en Alemania el "Nunca Más".
En 1933, pocas semanas después de que Hitler fuera nombrado como canciller (Reichskanzler) de Alemania, se creó en Dachau el primer campo de concentración del país que estuvo destinado a los presos políticos, el cual, con la especialización de los métodos de violencia se convirtió en modelo para todos los campos de concentración posteriores que se extendieron por europa.
Durante los años de su duración fueron recluídas más de 200.000 personas de distíntos países y murieron ahí más de 43.000 hasta que las tropas norteamericanas liberaron a los sobrevivientes, en abril de 1945.
Desde afuera puede verse un largo paredón que aún conserva arriba una alambrada oxidada con los vestigios de la electrificación, el ambiente, todo, es gris y concuerda a tono perfecto con la sensación de angustia que se experimenta. Adentro hay una gran explanada (patio de revista) donde formaban los presos para el control diario mirando en dirección a lo que era el Complejo de Intendencia, en cuyo techo se encontraba escrito en letras grandes un mensaje de la SS para los reclusos: "Hay un camino hacia la libertad. Este pasa por la obediencia, la honestidad, la limpieza, la sobriedad, la aplicación, el orden, el sentido de sacrificio, la sinceridad y el amor a la patria". Partiendo desde ahí se puede visitar una barraca donde dormía la gente, sólo se ha reconstruído una (cuando se inauguró el museo en 1965 por iniciativa de los sobrevivientes) pero aún puede apreciarse atrás de ésta los cimientos alineados de las filas y filas de barracas donde durmieron miles y miles y miles de personas.
Hicimos el recorrido a la inversa, primero por la barraca y alrededores, luego fuimos por fuera del recinto, un lugar que era accesible solo para los miembros de la SS, donde permanece el crematorio (creado a causa del creciente número de muertos) y una cámara de gas para una matanza en gran escala, de la cual se estima no fue utilizada como estaba previsto.
Aunque el antiguo campo de concentración está lleno de contingentes de turístas y jovenes estudiantes de las escuelas secundiarias, no sólo alemanes, sino también ingleses, españoles, franceses y cada lugar es ocupado por un grupo en círculo escuchando un guía, Dachau se siente como la desolación absoluta.
Las fotografías de los muros van hablando del pasado, de la historia, cómo se fueron produciendo los eventos políticos y sociales que dieron lugar a la segunda guerra mundial, un relato que se enlaza en el museo, con la recreación de la vida dentro del campo hace más de 64 años. Ponerle rostros y gestos a la atrocidad nos hace abrir los ojos y cubrirnos la boca con la mano para tapar el espanto, tantas muertes, tanta violencia, tanto horror, una reacción previsible y necesaria.



(De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo)1. Camino a Dachau.
2. Vista de la ciudad desde el mirador del castillo local.
3. Entrada del campo de prisioneros.
4. Cimientos de las barracas y la fila de álamos plantados por los reclusos.



1. La torre de la Municipalidad (Rathaus) en el centro de Munich, con la bandera del partido Nazi.2. En el patio de revista, por la mañana y por la tarde los presos formaban filas donde muchas veces, si faltaba un prisionero tras algún intento de fuga, debían quedarse sin moverse por horas.
3. Propaganda política de los años 30 con la inscripción "Nuestra última esperanza: Hitler".
4. El crematorio que comenzó a funcionar en 1940.



1. El trabajo de los prisioneros estaba dividido en la construcción de barracas y mantenimiento del campo (dentro del recinto) y los trabajos de agricultura alrededor de Dachau.2. "Tu no tienes derechos, eres deshonroso e indefenso. Eres un montón de mierda y así es como serás tratado", mensaje del líder Josef Jarolin (jefe de la dirección de protección y custodia del campo) a los nuevos prisioneros en Dachau.
3. La calle central del campo y a los costados las barracas. Era el lugar de encuentro de los reclusos durante el trabajo y las pocas horas libres.
4. A Dachau por iniciativa del partido Nazi llegan artístas conocidos de la época.




1. El búnker, era dentro del campo de concentración un lugar central del terror. En el patio se llevaban a cabo las sanciones y fusilamientos. Estaba destinado principalmente para "prisioneros especiales" que eran, por lo general, figuras famosas (dirigentes políticos opositores al regimen Nacionalsocialista o importantes generales enemigos capturados en los enfrentamientos, músicos, comediantes u otros artístas disidentes). En la celda número seis fue recluído durante cinco años, Georg Elser, conocido por el intento de asesinar a Hitler y miembros importantes del partido Nazi, con una bomba puesta en la cervecería Bürgerbräukeller en Munich en el año 1939. El día del atentado, Hitler terminó su discurso y se retiró del lugar diez minutos antes de que la bomba explotara. Elser huyó pero fue detenido en la frontera Suiza, tras las torturas terminó confensandose autor de los hechos pero Hitler decidió no matarlo, convencido de que era una conspiración y no la simple decisión de un carpintero opositor. Finalmente fue fusilado 45 días antes del suicidio de Hitler.
2. Luego de doce años de funcionamiento, el 29 de Abril de 1945 las tropas Norteamericanas llegan a Dachau y liberan a los prisioneros.
3. Georg Elser tiempo antes del atentado a Hitler.
4. Monumento que simboliza en Alemania el "Nunca Más".
(El ayuda memoria para precisar fechas y datos fue la guía del Campo de Concentración de Dachau Conmemorativo, las fotos fueron tomadas durante el recorrido del museo pero lamentablemente no tengo los nombres de los autores de cada una ni del dibujo que ilustra el campo para citarlos.)
Info sobre Dachau y la segunda guerra mundial:
http://es.wikipedia.org/wiki/Campo_de_concentraci%C3%B3n_de_Dachau
http://es.wikipedia.org/wiki/Georg_Elser
http://es.wikipedia.org/wiki/Putsch_de_M%C3%BAnich
http://es.wikipedia.org/wiki/Holocausto
Info sobre Dachau y la segunda guerra mundial:
http://es.wikipedia.org/wiki/Campo_de_concentraci%C3%B3n_de_Dachau
http://es.wikipedia.org/wiki/Georg_Elser
http://es.wikipedia.org/wiki/Putsch_de_M%C3%BAnich
http://es.wikipedia.org/wiki/Holocausto
2 comentarios:
Me has enseñado mucho Michi. Qué triste debe ser pasearse por esos rincones donde tanta gente sufrió y murió. Por aquí también quedan restos de tristeza en el aire y se pueden ver fachadas de iglesias y monumentos con las huellas de los fusilamientos de la guerra civil.
Que nunca se repita!
Hola Mari, conozco alguien que se preguntaba por qué razón la gente querría visitar un campo de concentración. Por supuesto que ir no es, en absoluto, un momento de recreación por eso cuesta juntar el animo para recorrerlo. Sin embargo, es parte de la historia del país donde vivimos ahora, aprender sobre ello ayuda quizás a comprender un poco más ciertos tabúes y pensamientos que uno los percibe pero no logra encontarles la razón. La segunda guerra mundial en Argentina,la percibimos en nuestros libros, como la época de inmigración y crecimiento económico, estando acá uno puede ver la otra perspectiva, quizás cosas que ya conocemos por supuesto, pero con otro enfoque, lo mismo con la guerra civil en España o lo que fue el comunismo, un ejemplo de que teoría y práctica no son lo mismo.Un abrazo grande para vos y Maxi.
Publicar un comentario