En el invierno si bien me he quejado a lo grande algunos días, debo reconocer que hubo y hay momentos en los que aprendo a quitarme el prejuicio contra el frío porque la cuestión no pasa sólo por ver todo lo que no se puede hacer cuando el clima invita a quedarse en la casa. Sino también, se trata de poder ver todo lo bueno que ofrecen las bajas temperaturas, todo lo que sí se puede hacer con el frío, con la nieve y con el hielo. Y quizás, para los que no crecimos en lugares con muchos días bajo cero, una de esas cosas puede ser sorprendernos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario